Para jugar sin cuellos de botella, la gráfica manda — pero el procesador, la RAM y la pantalla (si es portátil) también deciden si la experiencia es fluida o frustrante. Esto es lo que miramos en cada análisis.
Si vas a jugar a más de 1080p o quieres margen para los próximos años, no bajes de 16 GB de RAM ni de un SSD de 512 GB — cargar un juego desde disco duro mecánico hoy no tiene sentido.
Nuestra selección
ASUS ROG Strix G16 (2025) — RTX 5060, Core i7-14650HX, 16GB, 1TB SSD
Rendimiento gráfico por encima de la media del catálogo.
STGAubron Gaming Desktop — Core i7, GTX 1660 Super 6G, 16GB RAM, 512GB SSD
Rendimiento gráfico por encima de la media del catálogo.
STGAubron Gaming Desktop — Core i7, RTX 2060 Super 8G, 32GB RAM, 1TB SSD
Rendimiento gráfico por encima de la media del catálogo.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena un portátil gaming o mejor sobremesa?
Sobremesa da más rendimiento por el mismo precio; el portátil gana si necesitas moverte. Elige según cuánto vayas a viajar con el equipo.
¿Cuántos FPS necesito?
Para jugar a gusto en 1080p, apunta a 60 FPS estables como mínimo; si tu monitor es de alta tasa de refresco, más vale priorizar la gráfica.
¿La refrigeración importa?
Sí — un equipo potente con mala refrigeración pierde rendimiento por throttling térmico en sesiones largas.